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Columnas


El sesgo que no se arregla con más datos
Casi todo lo que hacemos contra la desinformación descansa en un supuesto: que la gente se traga las mentiras. Que somos crédulos, que caemos fácil, y que por eso hay que enseñarnos a desconfiar. Un equipo de la Universidad de Texas revisó la evidencia disponible y llegó a la conclusión contraria. El supuesto es, en buena parte, falso. El primer hallazgo desarma la premisa. Cuando se le pregunta directamente a alguien si una noticia es real o inventada, acierta bastante. Un a
hace 5 días2 min de lectura
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